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Me sangra mucho la nariz ¿por qué puede ser?

Revisión médica: Doctor Alonso Mateos El sangrado por la nariz es habitualmente banal y suele solucionarse con la comprensión. Epistaxis es la palabra que se utiliza para denominar las hemorragias por la nariz. La causa más frecuente de sangrado nasal es por manipulación digital. La punta de la nariz está irrigada por numerosos vasos sanguíneos […]
autor Enzo Argüelles
tiempo de lectura 3 min
Actualizado: 21 ene 2018Publicado: 12 may 2017

El sangrado por la nariz es habitualmente banal y suele solucionarse con la comprensión. Epistaxis es la palabra que se utiliza para denominar las hemorragias por la nariz.

La causa más frecuente de sangrado nasal es por manipulación digital. La punta de la nariz está irrigada por numerosos vasos sanguíneos que están muy superficiales. Es fácil que, con la manipulación digital, se rompa alguno de estos capilares y se produzca el sangrado.

Otras causas de epistaxis son mal sequedad de la mucosas en ambiente poco húmedos. La ingesta de fármacos que disminuyen la capacidad de agregación (aspirina) o coagulación (sintrom) facilita la producción de epistaxis.

¿Cómo podemos solucionarlo?

La forma más fácil de solucionar una epistaxis es la misma que para cualquier sangrado: compresión. En este caso como no llegamos a ver el punto concreto del sangrado debemos comprimir el ala de la nariz sobre el tabique nasal donde se está produciendo el sangrado.

Debemos permanecer en esa posición al menos durante dos o tres minutos. También es posible comprimir en la parte superior del labio del lado interesado pues por allí pasa una de las arterias que irrigan este territorio de manera que disminuimos el flujo de sangre y facilitamos la resolución del sangrado.

En algunas ocasiones puede ser necesario taponar la nariz con algodón o alguna gasa. El problema de este manejo es que al retirar la gasa o el algodón retiramos también el coágulo y se puede reproducir.

¿Cuándo debemos preocuparnos?

Los motivos de preocupación ante una epistaxis que nos debe llevar a acudir a un centro sanitario son los siguientes:

  • No resolución de la epistaxis con medidas normales como las que hemos explicado más arriba
  • Presencia de sangrado en la parte posterior de la faringe ( si miramos con la boca abierta al fondo de la garganta y vemos sangrado puede indicar que el punto es de sangrado es algo posterior y será difícil de coartar desde delante)
  • Aparición de mareos o algún síntoma que nos preocupe.

Me sangra mucho la nariz ¿por qué puede ser?

Este sangrado puede ser anterior, cuando la sangre sale por las narinas u orificios de la nariz, o posterior, si a sangre cae por detrás de la nariz hasta que es tragada.

Habitualmente esta sucede cuando la mucosa nasal está muy seca y, especialmente, en climas fríos. En esta situación, la mucosa es muy frágil y sangra con facilidad. Habitualmente, no se identifica que la origina pero el uso de anticoagulantes (Ej. Sintrom) o antiagregantes (Ej ácido acetil salicílico) y la hipertensión arterial son factores de riesgo que favorece la aparición y la persistencia de estas hemorragias.

Otras situaciones predisponentes son los diferentes tipos de rinitis (clásicamente la alérgica y catarral), infecciones, la manipulación nasal (dicho de otra manera, meterse el dedo en la nariz en los niños y no tan niños), y el abuso de alcohol. En los casos en los que se identifique una etiología clara, el tratamiento de la epistaxis será el de la patología que la causa, en el resto de los casos.

La aplicación de diferentes pomadas nasales e incluso vaselina estéril, hidrata y protege esta mucosa dificultando su ruptura. Aunque generalmente estas hemorragias son autolimitadas, no es raro que precisen ser controladas por médicos mediante diferentes tipos de taponamiento y, en contadas ocasiones, precisan de intervención quirúrgica o embolizaciones arteriales.

Si bien las epistaxis suelen tener una etiología benigna, si estas persisten o son muy abundantes, es necesario que el paciente sea explorado por un especialista en otorrinolaringología para descartar cualquier otro proceso grave.

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